Hacer del deporte un espectáculo, la necesidad de las marcas de arriesgar, dotar a las entidades deportivas de relatos y almas y, por último, apostar por los jóvenes talentos del fútbol. La industria debe saber convertir el deporte en un espectáculo que esté a la altura de Disney y de otros productos de éxito de entretenimiento.

Para más información consulte el siguiente enlace: La industria del fútbol compite contra la factoría Disney