"Hacemos que las cosas cambien"

Cuando cambiar la imagen es, en realidad, cambiar la estrategia comercial

KFC y Ametller Origen no tienen casi nada en común: una es una multinacional de comida rápida presente en 150 mercados, la otra una cadena familiar catalana de alimentación fresca. Sin embargo, ambas han tomado esta semana decisiones de marca que responden a la misma lógica de negocio: el rebranding no como ejercicio estético, sino como palanca de crecimiento comercial.

KFC renueva su identidad visual, rediseña sus restaurantes y lanza nuevas líneas de producto —más de 20 salsas y una plataforma propia de bebidas— para competir en segmentos donde hoy no tiene presencia. Ametller Origen construye una nueva plataforma de marca alrededor del gusto como criterio de calidad, desplazando la conversación del precio a la experiencia. Dos movimientos distintos, una misma pregunta de fondo: ¿cómo crecer cuando el mercado está maduro y la competencia no para?

La respuesta que ofrecen ambos casos es que el rebranding bien ejecutado no cambia la cara de una empresa, cambia el terreno en que compite. KFC deja de ser solo un sitio donde comer pollo barato y rápido para intentar convertirse en una experiencia de marca con momentos de consumo propios. Ametller Origen deja de competir en el lineal y empieza a competir en la memoria sensorial del consumidor. En los dos casos, el resultado esperado es el mismo: mayor disposición a pagar, mayor frecuencia de visita y mayor dificultad para que un competidor los replique.

Destacamos los siguientes puntos clave de su estrategia de Marketing y Desarrollo de Negocio:

  • El rebranding como reposicionamiento comercial: cambiar la imagen sin mover el modelo de negocio es un gasto; hacerlo para ocupar un nuevo espacio competitivo es una inversión con retorno medible en ticket medio y cuota de mercado.
  • La experiencia como barrera de entrada: tanto KFC con sus nuevos formatos de restaurante como Ametller Origen con su apuesta por el sabor están construyendo activos intangibles que un competidor de precio no puede copiar de un trimestre para otro.
  • La coherencia entre propuesta de valor y punto de contacto: los rebranding que funcionan son los que alinean identidad visual, producto, espacio físico y comunicación en un mismo mensaje. Los que no lo hacen quedan en un cambio de logo.

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